Bonita poesia:¿Adivinad de quien es?...

Inclinada en las tardes tiro mis tristes redes a tus ojos oceanicos.
Alli se estiran y arden en la mas alta hogera.
Mi soledad que da vueltas los brazos como un naufago hago rojas señales sobre tus ojos ausentes.
Que olean como un mar en la orilla de un faro,
solo guardan tinieblas ,hombre excitante y mio,de tu mirada emerje a veces la costa del espanto.
Inclinada en las tardes echo mis tristes redes.a ese mar que sacude tus ojos oceanicos.
Los pajaros nocturnos picotean las primeras estrellas que centellean como mi alma cuando te amo,galopa la noche en su yegua sombria.
Desparamando espigas azules sobre el campo.

Sección Pablo Neruda

Aqui esta el enlace a la sección de Pablo Neruda,donde vereis la obra completa de 20 poemas de amor y una canción desesperada, tanto en vídeo como en letra, espero que os guste.

El enlace es http://olekvonbismarkneruda.blogspot.com/

Number twelve

Para mi corazón basta tu pecho,
para tu libertad bastan mis
alas.
Desde mi boca llegará hasta el cielo
lo que estaba dormido sobre tu
alma.
Es en ti la ilusión de cada día.
Llegas como el rocío a las
corolas.
Socavas el horizonte con tu ausencia.
Eternamente en fuga como la
ola.
He dicho que cantabas en el viento
como los pinos y como los
mástiles.
Como ellos eres alta y taciturna.
Y entristeces de pronto, como
un viaje.
Acogedora como un viejo camino.
Te pueblan ecos y voces
nostálgicas.
Yo desperté y a veces emigran y huyen
pájaros que dormían en
tu alma.



“El agricultor impaciente”

Érase una vez, en los tiempos de “arroz y tartana”, un joven valenciano llamado Angel. Nuestro amigo tenía varias parcelas de campos en el Perelló. Cada mañana se levantaba a las 6 de la mañana para preparar toda la maquinaria agraria para trabajar su arrozal. Después cuando acaba de trabajar y cuando tenía tiempo libre cuidaba un huerto de mandarinas y un invernadero con todo tipo de flores.

Nunca le costo demasiado plantar el arroz, incluso obtenía grandes cosechas con una alta calidad y las ventas eran todo un éxito. Esto debía a que siempre fue un chico muy inteligente y trabajador, su principal cualidad cuando se trataba de plantar arroz era su gran constancia, pero cuando se trataba de cuidar el huerto y el invernadero esto no ocurría.

El huerto era de mandarinas, pero sólo lo tenía como parte del jardín de su barraca y apenas le dedicaba tiempo porque no le obtenía ningún tipo de beneficio, al igual que con él invernadero le pasaba eso también. Su principal problema a la hora de cuidar el huerto y las flores del invernadero eran sus formas, ya que era demasiado impactante, no tenía paciencia ni autocontrol y quería forzar el crecimiento de este regándolo más de la cuenta y con fertilizantes artificiales modificados genéticamente. Esto siempre tenía resultados catastróficos y acababa con todos los árboles y plantas de su invernadero ahogados.

Un día tuvo la oportunidad de ir a una conferencia de agricultores europeos en Viena (Austria), allí había un montón de tiendas que vendían todo tipo de plantas. Ángel se fijo en un tipo de semillas que nunca había plantado, las judías, siempre había sido un fan de la botánica aunque siempre muy impulsivo.

Cuando vio las judías hico introspección y se dijo a sí mismo: “Ya es hora de cambiar esto, voy a controlarme y a plantar esto como ningún otro tipo de planta que haya echo antes”. Todo decido volvió a Valencia a su barraca y no más llego a casa fue directo al jardín y con mucho cariño planto sus judías esperando obtener grandes resultados.

Parecía que todo iba viento en popa, estaba muy motivado incluso hico un estudio de marketing para ver si sería una opción válida y asequible plantar más judías en el jardín. Todo iba bien pero una noche se torció todo, tuvo una horrible pesadilla y recordó los viejos tiempos y se asusto muchísimo a la mañana siguiente porque vio que estaban saliendo los brotes por la maceta, esto era bueno porque la planta crecía bien, pero tenía miedo a matarla otra vez.

Ángel tenía mucho cariño a la planta porque nunca había conocido tal producto. Tanto a nivel de sabor, impacto, imagen y forma del producto. Por eso, asustado y movido por el miedo que le provocaban los fantasma de su pasado no quiso ahogar la planta otra vez ni sobrecargarla con fertilizante modificado genéticamente por su impaciencia. Por eso, decidió sacarla de su huerto y dejarla fuera de su alcance porque temía dañarla y matarla para siempre, así que dejo la planta entre su casa y de la de su vecino Roberto.

Ángel siempre fue una persona competitiva pero un poco miedosa por las consecuencias de su comportamiento, cuando vio que Roberto iba coger las judías para plantarlas en su huerto fue cuando reacciono y decidió arreglar el destrozó que hizo en su huerto, tras haber quitado las judías.

Tras esto, devolvió las judías a su huerto, pero el destrozó tardo dos semanas en repararse. La primera semana tuvo que hacer una nueva parcela para las judías para poder plantarlas de nuevo, una vez plantadas a los 7 días tardaron en rebrotar de la tierra una semana más. Aún así la judía no olvidaba, la judía crecía pero no lo hacía al mismo tiempo que antes, lo hacía a pasos muchísimo más lento y progresivos como consecuencia de lo que hico Ángel y como castigo para él. Para ser más exacto la primera semana crecía a una velocidad de 0 metros por día, a la segunda de semana crecía a 1 metro por día y el día que le explico a su planta el porque había echo arrepentido volvió a crecer no tan rápido pero si a 2 metros por día.

Al final, Ángel para no perder el control nunca más compro libros sobre el crecimiento de las judías y naranjas para mejorar y también para mejorarse como agricultor y personas como libros sobre técnicas de relajación y mejora de autocontrol. Dentro de esos libros observo una técnica muy curiosa que le sorprendió bastante que consistía en observar a un insecto en un huerto 30 minutos sin moverse ni hablar ni hacer nada. Este ejercicio le ayudo mucho a mejorar mucho y nunca más volvió tratar con frialdad a su querida judía, aunque a veces lo hacia de broma pero sin mala intención. Pero el destino acabo separando a Ángel de su jardín porqué al año siguiente de conocer la judía tuvo que irse a vivir a Inglaterra a vivir y dejó su judía a solas en su abandona casa del Perelló.

-FIN-

“El pirata urbano y la novicia italiana”

Érase una vez en la antigua ciudad de Nápoles en el siglo XVI, un chico, llamado Juan, que nació de la unión de un pirata, que solía ser contratado por el rey de Italia, y una baronesa. Este joven fue educado en la alta sociedad, siempre fue un rebelde y vivió al límite pero supo adaptarse bien a la sociedad. De pequeño siempre fue a prestigiosos colegios de Nápoles donde las clases eran impartidas por curas y monjes, aún así nuestro joven protagonista siempre fue un poco agnóstico, hasta que llego un momento de su vida donde vio la luz.


Su vocación nunca fue la de ser noble, ya que en su alma habitaba un espíritu aventurero y osado y por sus venas corría sangre de pirata y la aventura era lo que impulsaba los latidos de su corazón. Su vida de noble le parecía poco excitante, hasta que conoció a su mejor amigo José. Él formaba parte de la burguesía adinerada y nunca le falto de nada. Cuando Juan y José se conocieron despertó en ellos su vocación de pirata, no hay que olvidar que ambos eran muy cultos y le gustaba la cultura y nunca se conformaban con lo más simple. Tras su encuentro hicieron amistad e ingresaron en la escuela de navegación y estudiaron mucho sobre ingeniería naval y barcos.


Pronto cuando acabaron sus estudios sobre la ciencia naval y los mares se compraron un galeón a medias y reclutaron una serie de botarates sedientos de nuevas aventuras para que les acompañaran. En ese momento cuando habian ya reclutado a toda su flota fueron contratados por el rey de Italia para saquear navíos de la nación vecina, la cual era una tierra muy prospera que estaba en pleno auge.


Los dos amigos escribían el cuaderno de bitácoras juntos, en el anotaban todos los datos de navegación y todo lo relacionado con sus aventuras, pero un buen día para Juan llego porque el destino le guardaba una sorpresa, se acabaron las hojas del cuaderno y ambos decidieron que iría Juan a comprar uno nuevo porque José tenía que ir a discutir sobre asuntos personales con su querida condesa de Sicilia llamada Belén.


De camino a la ciudad Juan tenía que informarse sobre un curso de nuevas tecnologías en la navegación, así que se dirigió antes al archivo central de bibliografía de Nápoles, pero allí una gran sorpresa le esperaba, vio a Inés una joven novicia de la cuál se quedo prendado no más la vio. Ella estaba hablando sobre asuntos académicos para los seminarios de monja con su amiga del alma María, Juan cuando oyó la conversación se metió sutilmente como si conociese a Inés de toda la vida y luego se despidieron.


Por la tarde de ese mismo día, Juan fue a la librería a comprar el cuaderno de Bitácoras, pero increíblemente para su sorpresa, allí estaba ella, Inés le saludo y empezaron a hablar. Ella venía de la escuela de magisterio porque estaba recogiendo unos libros para hacer un trabajo para una de sus clases de formación para monjas. Inés estaba interesada en el estudio la astronomía y para sorpresa de ambos una encrucijada del destino les volvió a unir, ambos estaban apuntados en el mismo curso de astronomía, Juan quería aprender a saber utilizar los astros para navegar mejor y Inés estaba interesada en aprender de todo un poco.


Dos días después compraron juntos una paloma mensajera para comunicarse, así se enviarían cartas cuando no pudiesen verse, empezaron a escribir cartas todos los días y la simple espera de sus respectivas cartas emocionaba a ambos. Tras la tercera carta ambos empezaron a ver que compartían más cosas en común que las que en principio podrían creer los dos. Así poco a poco Juan se dio cuenta que Inés le gustaba así que empezó a lanzarle indirectas por si el interés era mutuo y le devolvía las indirectas.


Nuestro amigo Juan cada día que pasaba era más feliz, porque tras haber abordado a tantos barcos sentía que no era feliz. Se dio cuenta que podía ser que llevaba una máscara de pirata y lo que de verdad deseaba era una vida feliz con Inés en el campo dentro de la España profunda con dos hijos adoptados, un ruso y un chino. Era una situación confusa para él, ya que perdió el interés en abordar otras naves, pero le gustaba pensar, plantearse nuevos objetivos y miras en su vida.


Pronto habló con su amigo José para dejar la hermandad de la costa y lo hizo ipso facto, se asentó en Nápoles y empezó a quedar con Inés, pronto vio que cada vez estaban más conectados y unidos. Incluso cada día Inés se ponía ropas más elegantes, se maquillaba e incluso se corto el pelo cuando Juan le dijo que estaba muy guapa en una foto con el pelo corto. Cuando vio aquello nuestro joven protagonista se emociono.


Juan era una persona fantástica, siempre había ganado lo que quería y era un triunfador, pocas veces había perdido, pero cuando perdía se volvía neurótico e impulsivo y perdía el control, cuando entraba en ese estado daba miedo y alejaba a sus aliados, porque llegaba a insultarlos pero lo hacia sin maldad y después pedía perdón, no solía muy a menudo pero era uno de sus fantasmas internos el perder el control con la gente que quería.


Un día la joven pareja tuvo una pequeña discusión, Juan estaba muy cansado e Inés intentaba animarlo, fue en ese momento cuando Juan vio lo delicada que era su pareja y para no poner en peligro la relación y romper en vínculo se declaro a Inés diciéndole si quería ser su compañera de viaje para siempre y su futura esposa, a lo que ella respondió que SI encantada.


Juan siempre había estado en grandes batallas navales en el pasado, por eso nunca tuvo la seguridad de que su futuro fuera a ir como el esperaba, pero aún así confió ciegamente en Inés. Los días pasaron y Juan cada día era más feliz. Todo iba de perlas, pero la Diosa fortuna es una caprichosa y nunca sabes por donde puede salir. De repente, un día Inés tuvo una mala noche y sus miedos más profundos con los chicos salieron a flote, la tormenta se acercaba poco a poco a Juan, las relaciones de Inés con los chicos fueron muy turbias y por eso había decido ser monja pero cuando conoció a Juan cambio de opinión, tan mal estaba ese día que destrozó a Juan con las crueles palabras no te quiero y con lágrimas en los ojos.


La reacción de Juan tardo en llegar unos 20 minutos, se puso muy triste y perdió el control, tenía tal miedo a la soledad y a perder a Inés que era la mejor experiencia que había encontrado en su vida, incluso había encontrado su fe y volvió ir a misa. En este punto, Juan cegado por el miedo/desesperación/rabia/soledad/orgullo escribió una carta muy insultante a Inés, entonces ella se cegó y no le perdono y lo peor de todo para Juan es que su querida alma gemela se metió a monja. En ese momento Juan se arrepintió de todo lo que había dicho muy profundamente pero Inés no cedió y entonces Inés hirió a Juan sin querer diciéndole que le perdonaba con su corazón pero no con su razón, a lo que Juan respondió con otra ofensa en forma de carta insultante seguida de lágrimas toda la noche.


Juan estaba confuso, muy confuso, porque había explotado todo su arsenal de recursos, pero Inés no olvidaba ni perdonaba, y lo que más anhelaba se alejaba progresivamente de su vida como un mensaje en el mar dentro de una botella arrastrado por las olas. Juan lo dio todo por perdido y resignado llamó a su amigo José para volver a la hermandad de la costa y ser petrimetre de nuevo. Entonces volvieron a abordar barcos juntos pero en una de las batallas fue herido por otro marinero en la barriga y al final acabo desangrado pensando y gritando el nombre de la persona que había perdido cuyo nombre no logro acordarme.


-FIN-

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